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Versículos

Mateo 5, 37

“Que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no; lo que pasa de ahí viene del Maligno.”

 

Varios versículos que ayudan a fundamentar la idea de una vida ordenada, responsable y con dominio propio.

Orden y paz

1 Corintios 14, 40

“Pero que todo se haga decentemente y con orden.”

 

1 Corintios 14, 33

“Dios no es Dios de confusión, sino de paz.”

 

Ayuda a entender que el desorden constante, la confusión y el caos no reflejan bien la paz de Dios.

 

Prudencia y planificación

Proverbios 21, 5

“Los planes del diligente traen abundancia, pero los del apresurado llevan a la pobreza.”

 

Muy útil para hablar de planificación, trabajo serio y evitar improvisar todo.

Lucas 14, 28

“¿Quién de ustedes, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, para ver si tiene con qué terminarla?”

 

Jesús usa este ejemplo para mostrar la importancia de pensar antes de actuar.

 

 

Disciplina y dominio propio

2 Timoteo 1, 7

“Porque Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía, sino de fortaleza, amor y dominio propio.”

El “dominio propio” es clave para una vida ordenada.

 

Gálatas 5, 22-23

“El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio propio.”

Una vida espiritual madura también se nota en la capacidad de ordenar deseos, palabras, decisiones y hábitos.

 

Responsabilidad en el trabajo

Colosenses 3, 23

“Todo lo que hagan, háganlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.”

Sirve para hablar de hacer las cosas con excelencia, no de cualquier manera.

 

Proverbios 6, 6-8

“Ve donde la hormiga, perezoso, mira sus caminos y sé sabio; ella prepara en verano su alimento y recoge en la cosecha su sustento.”

Este pasaje resalta previsión, constancia y trabajo organizado.

 

Cuidado del tiempo

Efesios 5, 15-16

“Miren atentamente cómo viven: no como necios, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo.”

Muy bueno para hablar de prioridades y uso responsable del tiempo.

 

Eclesiastés 3, 1

“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.”

Ayuda a recordar que una vida ordenada también respeta tiempos, procesos y momentos.

 

 

Una vida ordenada no es una vida rígida; es una vida donde Dios, el tiempo, el trabajo, la palabra y las responsabilidades tienen su lugar.